LA AVENTURA de ser maestra en las Escuelas de Tareas Calasanz de Mexicali

Felicidad, emoción, alegría, luces, canciones de navidad, días de sentimientos y de espera, espera de regalos y de familiares que llegan a casa. Días de clausuras de escuelitas de tareas y de posadas de la escuela, días de compartir el trabajo de todo el año con los seres más queridos.

Marta, en su habitación de Mexicali, con niñas
de la colonia Rivera Campestre.

Esto es el clima que se respira en Mexicali, en las escuelas de tareas y en la Rivera Campestre, la colonia donde yo vivo y donde me acompañará una Navidad distinta.

Se acerca Navidad y también el final de mi primer trimestre como voluntaria. Tres meses que me han pasado sin darme cuenta, disfrutando de cada momento como si fuera el último, aprovechando todos mis ratos libres para platicar, para reír, para enriquecerme con mi nueva familia, vecinas, maestros y maestras de escuelitas, tíos y tías de Cachiveranos y por supuesto, niños y niñas, mi alegría diaria.

Nunca me hubiera imaginado acabar aquí. La que empezó como una aventura de verano ofreciéndome para participar en el Cachiverano de Granjas Cecilia terminó con una aventura anual ofreciéndome para participar en las Escuelas de Tareas Calasanz de Mexicali

Y que rápido pasa el tiempo… parece que llegué ayer… asustada por si no me sentía bien, por si fuera mucho tiempo fuera de casa, por si el proyecto no era lo que esperaba, por si me aceptarían bien o no… y ahorita me doy cuenta de que este proyecto contiene una magia especial, una magia que al probar el sabor de cualquier escuelita hace que se te olviden todas tus dudas, consiguen hacer desaparecer tus problemas y tus preocupaciones para pasar a pensar en si el niño ha terminado una ficha, si ya sabe sumar, si ya tiene muchos boletos del rincón del león y ha mejorado en lectura….

Niños que te regalan abrazos y besos, que esperan ansiosos los días de escuelita para pasar un rato contigo y platicarte todo lo que sienten, piensan o les pasa por su chismosa cabecita ¿no es esto magia?  Yo nunca pensé que tuviera que ir tan lejos a buscarla pero aún así cuando vine para acá no pensaba sentirme tan enamorada de un proyecto de este rincón del mundo.

Podría escribir mil líneas más de cómo me siento, de cómo siento que el tiempo corre y de cómo me gustaría detenerlo para que este año no terminara, podría describir muchas situaciones donde los niños son protagonistas de mis días y de cómo consiguen cambiar mis opiniones o mis decisiones con un cariño, pero en vez de escribir párrafos y párrafos de mis sentimientos prefiero demostrárselo a cada uno de los niños que confían en mí, a cada una de las mamás, a cada uno de los coordinadores, a cada uno de los maestros, a cada uno de los tíos, a cada uno de los padres escolapios, a cada una de las personas que forman parte de mi nueva y queridísima familia de Mexicali.

Muchísimas gracias por cada momento, por cada mañana y por cada tarde, por cada ficha, por cada cuento, por cada juego, por cada beso que hacen que mis días aquí tomen un sentido especial y que hacen que un proyecto como el de las Escuelas de Tareas Calasanz merezca la pena.

Marta Torrellas, voluntaria catalana
diciembre/2008
© Padres Escolapios / Piarist Fathers: Viceprovincia de las Californias.