CARTA A LOS TÍOS de Cali-veranos después de mi viaje a Cataluña

A mí este viaje me motivó a motivarlos a ustedes, a empaparlos con las ganas de trabajar por los niños de su comunidad, para engancharlos en algo divertido, en algo sano, en algo ¡fantástico!

Durante el tiempo que he estado en Cachiverano , he conocido cosas de mí que pensé que nos las tenía o que no era capaz de realizarlas, y me he dado cuenta que el ser humano se limita porque quiere. Tenemos tantas herramientas para trabajar que ni sabemos que las tenemos, por lo tanto no las usamos, ni mucho menos las expresamos o compartimos.

Así que yo qué les puedo hablar de Cataluña, mas bien les digo que cada uno de ustedes tiene la misma oportunidad de ir allí y vivir esa experiencia como la vivimos Blanca, Lupita, Roberto, Claudia, Chuyita, Lorena, Rocío, Liz, Abby, Dani y yo. Creo que al ir a Cataluña uno se trae aprendizajes personales, porque cuando a uno lo sacan de su rutina, de su contexto cultural y nos meten en otro -donde la  cultura, el idioma, las formas de pensar y de vivir son muy diferentes a las tuyas-, ahí es donde uno reacciona y pone sobre la mesa los sentimientos, el carácter, la verdadera personalidad. Es como un espejo: podemos vernos tal cual como somos.


Yadira con Abby y Dani (más atrás) en un paseo
a las montañas de Cataluña (julio/2008).


Cuando yo estaba allá y vivía cosas tan bonitas pensaba: “que todos los tíos de los Cali-veranos pudieran venir y vivir estas experiencias” y claro que pueden pero de por medio hay que echarle ganas, hay trabajo, hay que tener entusiasmo, humor, creatividad, originalidad e imaginación.

A manera de conclusión, este viaje a Barcelona, me ha abierto el panorama, pude tener la oportunidad de salir del Cachiverano y poder ver desde afuera cómo se trabaja, tanto en Mexicali como en Cataluña.

El fin de esto no es comparar quién es mejor, sino ver con detalle cómo se trabaja y que, a pesar de que los Cali-veranos son muy jóvenes comparado con la larga trayectoria que tienen en Cataluña, veo que vamos trabajando muy bien, que somos concientes del esfuerzo que tenemos que hacer para poder conseguir fondos y hasta para encontrar el lugar donde se realizará el próximo Cachiverano.

Esto te motiva a regresar el próximo verano a participar con más ganas, a conquistar más corazones de los niños de la ciudad.



Así es un Cali-verano, ¡cosa de nunca acabar!
Que hoy se siembre para mañana estar seguros que algo vamos a cosechar.
Hoy vemos a unos niños en los Cali-veranos disfrutar,
mañana quizás sean ellos unos adultos dispuestos a su vida mejorar,
a encontrarle un buen sentido a sus vidas para contentos siempre estar.



Yadira Contreras, tía de Cachiverano
(viajó a Cataluña, en julio 2008)
© Padres Escolapios / Piarist Fathers: Viceprovincia de las Californias.