AYER FUIMOS ALUMNAS y hoy somos maestras de escuela de tareas

 

 

GLENDA GRANADOS

Llegué de segundo en el turno de tarde de la Rivera. Ya venía mi hermano mayor Antonio. Ahora, por cierto, trajeron a mi hermano Aldo, el pequeño, también en segundo. Y me gustaba jugar a “los quemados” y hacer fichas. Doña Rosa me enseñó a leer, yo no sabía, pues en la escuela casi no teníamos clase y éramos muchos en cada salón, y aquí, con una maestra para mí sola.

También recuerdo al Güero, Gerardo, muy buena onda, también a Omar, Sonia y Aina. Al principio venía porque me mandaba mi mamá, después yo solita. Mi papá es taxista y mi mamá está en la casa, somos cinco hermanos.
 
Glenda de niña, en la Semana Social del curso 2003-04, cuando los alumnos mayores se convierten en maestros de los pequeños.

 


En oct/2010, la maestra Glenda explicando la ficha a una niña de primer año.
  Vianney, mi vecina, me animó de maestra. Es bonito ayudar a los niños, jugar, convivir y hacer las fichas. Me gusta el “memorama”, aunque me ganan los niños Si tuviera dinero compondría los baños de la escuelita y pondría más árboles. Cuando tengo mucha tarea o me duele la cabeza, no vengo. Me gustaría ser doctora.



 

 

MAYREN ANGULO

Cuando iba al Kínder ya venía a la Escuelita de la mano de mi mamá, pues aquí estaba mi hermano de alumno. Entré de primero e hice toda la primaria aquí. Recuerdo a Aby y a Lilia. Me encariñe más con Lilia, es como una madre para mí y nos queremos. Cuando la veo todavía la saludo y abrazo. Con Miriam estuve dos años. Quiero mucho al P. Pepe y al P. Ramón. El P. Ramón era cariñoso y juguetón conmigo. Nos daban besos y paletas. Me gustaba trabajar en las fichas. Y de los juegos de patio recuerdo “el pies quietos”, “la telaraña” y “los encantados”. Y los Deportivos. De los juegos de mesa me gustaba “el dominó”. Recuerdo que leíamos cuentos; no se me olvida el cuento de “La Bella y la bestia”. No me gustaba levantarme temprano.  
La maestra Lilia, con Mayren de niña.

 


El niño es apoyado en su trabajo con la ficha por la maestra Mayren.
  Quiero ser maestra para regresar algo de lo que aprendí. El P. Pepe me animó a venir y Lilia también. Me sigue gustando trabajar las fichas con los niños. “Ey, por favor, pon atención”, les digo cuando se distraen, pero no les grito. Estoy encariñada de Neyda, de segundo, que me sigue mucho. Ahora coordino el Rincón del León y le ayudo a Miriam en la computación los lunes y viernes.



 

 

YESSENIA VALDES

Somos cuatro hermanos y los cuatro hemos pasado por la Escuelita. Ahora estoy yo de maestra y mi hermano pequeño de alumno. Acompañaba a mi mamá a la Escuelita y miraba como se divertían y le decía a mi mamá que quería venir. Llegué en segundo y acabé toda la primaria en la Escuela de Tareas, hasta aquí me hicieron la fiesta de graduación. Llegué al turno de la mañana. También a computación.



 
Yessenia de niña, en su clase de computación en la ETC de la Rivera Campestre, en enero de 2003.

Recuerdo mucho a Esperanza, con ella me encariñé la que más, a Chayito, Aby y Miriam. Recuerdo a Sami con el que más me llevé, a Sonia, Ayna, Fabián y Marta. Me gustaba, el “futbolito”, el juego de “las escondidas”, que se contaba de diez a cero y nos escondíamos y me gustaba el viernes darle gracias a Dios. Aprendí a convivir, mejorar las calificaciones y divertirme bien.


La maestra Yessenia con su alumno.
  Ya en sexto les ayudé de maestra y aprendí mucho con los niños, además de enseñar. Mayren me invitó ahora de nuevo a ser maestra. Me divierto. Me gusta hacer las fichas, que aprendan de mí cosas que no entienden. Me gusta el juego de “los pañuelos” y “el conecta cuatro”.

 

 

Glenda, Mayren y Yessenia tienen 13 años y son maestras
de la Escuela de Tareas Calasanz (ETC) de la Rivera Campestre de la tarde, en Mexicali.
Este testimonio lo comparten, en diciembre de 2010.

FOTOS actuales de la ETC de la Rivera Tarde

 


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MAESTRO/A DE ETC
en Ensenada, en Mexicali o en Tijuana

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